Ir al contenido principal
Pues nada, que todos tenemos derecho, incluso la obligación, de un día permitir el sentirse un poco hecho mierda. 
Intenté mis ejercicios de respiración, "venga, inhala(...), exhala(...), inhala, exhala, inhala, exhala, inhala..." y terminé con hiperventilación, exceso de oxígeno que avivó la pequeña llama que habita en mí, lo que generó una fogata que no pude controlar, y al final un pequeño infierno, para variar.

Comentarios